SITUACIÓN Y TOPOGRAFÍA
La villa de Labastida se encuentra situada entre la vertiente sur de la sierra de Toloño y el río Ebro, al sur de la provincia. Pertenece a la Cuadrilla de Rioja Alavesa.
Su principal vía de comunicación es la carretera A-124, "Camino de Rioja Alavesa", desde el cruce con la N-I en Armiñón hasta Logroño. Asimismo comunica, a través de Haro, con la autopista A-68 Bilbao-Zaragoza.
Como núcleos urbanos próximos más destacados podemos señalar, en primer lugar, Haro por importancia y cercanía, y Laguardia como capital de la Cuadrilla.
El casco antiguo de Labastida se extiende sobre las laderas Sur y Oeste del cerro de la Mota, donde se encontraba el primer núcleo fortificado de la villa en torno al Castillo, hoy ermita del Santísimo Cristo. Los ensanches sucesivos se han producido ocupando la llanura situada al pie del cerro, siempre hacia el Sur y hacia el Oeste, siguiendo el trazado de la carretera de Armiñón a Logroño.

    EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y ESTRUCTURA URBANA

HISTORIA
 
Debido a su situación, fue plaza de armas de gran importancia en la Edad Media. No exis-te documentación escrita sobre la fundación de Labastida; posiblemente fue fundada en el siglo XII, al igual que otras poblaciones defensivas de la región, y perteneció a la Corona de Navarra hasta principios del siglo XIII.
Al existir una fuerte lucha con Alfonso VIII de Castilla para defender el Reino Navarro del expansionismo castellano, se creó una línea de fortificaciones a lo largo de la "Sonsierra Navarra", donde se integraban los castillos de Labraza, Laguardia, San Vicente, Labastida, Buradón, Treviño…
El 20 de Marzo de 1242, Fernando III de Castilla confirma el fuero de Labastida, haciendo referencia al de Treviño, que ya tenía desde tiempos del Rey Sancho de Navarra. Este fuero sería refrendado por los sucesivos reyes de Castilla.
En 1370, Enrique II de Castilla donó la villa a su repostero mayor, D. Diego Gómez Sarmiento, con lo que Labastida pasó a ser "señorío". Dos familias han poseído este señorío a lo largo de la historia, los Sarmiento y los Silva, con los títulos de Condes de Salinas y Duques de Híjar, respectivamente.
El principio del siglo XVIII es próspero, pero a finales de siglo comienza el declive económico de Labastida, que prosigue durante todo el siglo XIX. Ninguno de los intentos para mejorar la infraestructura de comunicaciones de Labastida llega a llevarse a cabo, excepto el ferrocarril que, pasando por Haro, enlaza Miranda de Ebro con Zaragoza.
El último empuje al desarrollo de Labastida se ha producido a partir de los años 60, con la proliferación de segundas residencias.

DESARROLLO URBANO  
De los restos actuales no se puede determinar si el trazado urbano se hizo conforme a un plan u ordenanza foral semejante a la que regía en otras villas amuralladas. La trama urbana, en cualquier caso, es más sencilla: una simple alineación a lo largo del camino - calle que recorre la ladera de Este a Oeste..
En los siglos XI al XIII, Bastida era una fortaleza situada sobre un alto coronado por un castillo, hoy Ermita del Cristo, en cuya ladera sur se desarrollaron el arrabal de La Mota, primero, y el del Olmo, posteriormente. Ambos barrios se articulaban en la Plaza del Olmo, de forma triangular y sin características arquitectónicas determinadas: sería un espacio libre, apto para mercado, foro y juegos de la población burguesa. El extremo Oeste de la plaza del Olmo correspondía a la Judería, que tuvo cierta importancia hasta la expulsión de los judíos en 1492; desde entonces queda deshabitada, habiendo desaparecido sus restos.
En el siglo XVI, tras la conquista de Navarra por Castilla, desaparece el carácter militar de la villa, que comienza a desarrollarse en cotas más bajas. Comienza el declive de los barrios del Olmo y la Mota, que van siendo ocupados por las clases menos pudientes. Surgen la plaza y calle Mayor, constituyendo el "primer ensanche".
A comienzos del siglo XVII, se inaugura la iglesia parroquial. Es entonces cuando comienza una época de esplendor en Labastida: durante los siglos XVII y XVIII, la villa se desarrolla en torno al eje formado por las calles Larrazuría, Mayor y Frontín; se construyen edificios barrocos blasonados, se pavimentan las calles y se realizan obras de abastecimiento de aguas. En 1711 se amplía la plaza Mayor, que adquiere su aspecto actual. Se construye el arco de Larrazuría y se comienza a levantar el edificio del Ayuntamiento. Paralelamente, prosigue la degradación.
La siguiente alteración profunda en el tejido urbano de Labastida se produce ya en el siglo XX, a partir de la década de los 60 la demanda de viviendas para segunda residencia provoca un espectacular crecimiento urbanístico hacia el Sur, que aún se mantiene.
Podemos distinguir, por tanto, tres partes dentro del casco histórico de Labastida:
Una parte alta, de origen medieval, constituida por los barrios de la Mota y el Olmo.
Un primer ensanche renacentista, surgido en el siglo XVI, al perder la villa su carácter de fortaleza.
Una zona barroca, organizada en torno al eje formado por las calles Larrazuría - Mayor - Frontín, que se

TIPOLOGÍA EDIFICATORIA  
A cada una de las fases del desarrollo de Labastida corresponde una tipología edificatoria:
Abundan, en cambio, los edificio del siglo XVI que muestran la prosperidad de la villa en esa época, con portadas de arco de medio punto dovelado, y dos casas blasonadas.
La casa medieval popular bastidense, con una fachada de 3-4 m. y un fondo de entre 5 y 10 m., se adapta a la pronunciada pendiente del terreno, con acceso desde la calle inferior a la planta baja y desde la fachada posterior a la planta segunda o de pajar.
La casa renacentista burguesa, asentada sobre una parcela - tipo, tiene una fachada de 8 a 12 m. y fondo máximo de 40 m. La disposición de la escalera obliga a una distribución "en alforja",
La casa - palacio barroca, sobre parcela exenta o entre medianerías, de cantería y estilo barroco riojano

     ELEMENTOS ESTRUCTURALES
 

Ermita del Santo Cristo: Levantada sobre la antigua fortaleza, los muros sobre los que se apoya le dan un aspecto de acrópolis.
Se distinguen dos épocas en su construcción: románica y gótica. El primitivo templo románico llegaba hasta donde comienza la actual parte ojival, habiendo desaparecido el ábside. Su construcción denota su origen como fortaleza. Destaca en esta parte la portada, del siglo XI o principios del XII.
El cuerpo gótico se manifiesta exteriormente en dos ventanales en las fachadas norte y sur, e interiormente, por la bóveda ojival de nervadura estrellada.
El edificio se completa con una sacristía poligonal cubierta con una cúpula semiesférica.
La rampa de acceso se construyó en 1749, si bien la balaustrada es mucho más reciente, de 1917.
La ermita se encuentra actualmente en restauración, habiéndose colocado un nuevo pavimento, pintado el interior y reparado todas las cubiertas. Para la puesta en valor de este antiguo castillo - fortaleza quedan por restaurar los espacios exteriores, pavimentación y muros de contención de la subida al mismo. La ejecución de estos trabajos está prevista para el año 1997.

Iglesia parroquial de la Asunción: Se pueden distinguir tres partes, de acuerdo con las etapas de su construcción.
El cuerpo central data del siglo XVI: consta de una sola nave con cinco crujías, de 51,50 m. de longitud, 16,60 m. de anchura y 19,80 m. de altura. La portada sobre la entrada lateral es de estilo renacentista.
La sacristía nueva, de estilo barroco, se construyó durante el siglo XVIII. Es de planta octogonal, con dos alturas.
La torre campanario, de 52 m. de altura, está situada en el otro extremo del edificio; es algo posterior a la sacristía y, aunque también de planta octogonal, no guarda ninguna relación estilística con aquella.
Se encuentra pendiente de restauración, especialmente la sacristía, donde la vegetación, pese a haber sido recientemente retirada, ha erosionado ya seriamente los muros.

Casa Consistorial: Edificio barroco exento de planta rectangular; consta de dos plantas elevadas sobre una plataforma artificial. Comenzó a construirse en 1732.
La fachada principal, con porche a la plaza de la Paz, consta de dos cuerpos de tres arcos cada uno; se coronaba con un frontón, hoy desaparecido.
La restauración de la fachada de la Casa Consistorial ha comenzado en el mes de Julio del presente año.

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